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1/12/14

El ex canciller Jorge Taiana fue entrevistado por el diario La Nación. "Hoy tenemos un tercio de los trabajadores sin derechos, sin protección social", afirmó.

diario taiana


Escuchar hablar a Jorge Taiana, canciller entre 2005 y 2010, es como ser testigo de una dura conversación diplomática. Se dicen cosas fuertes, pero con palabras aterciopeladas, y nunca se levanta el tono de voz. Al contrario: para enfatizar algún concepto, a veces se lo baja. Sin sacar los pies de la vereda kirchnerista y reafirmando el liderazgo de Cristina Kirchner más allá de 2015, el elegido del Movimiento Evita suelta (como si dejara escapar) una serie de observaciones críticas a la marcha del Gobierno. La sola mención de esas "tareas pendientes" (como les dice él) lo convierte en un precandidato a presidente atípico del oficialismo. Dice que hay que hacer cambios en el impuesto a las ganancias y bajar la inflación. Critica (no son críticas, diría él) el manejo de la relación con Brasil y sostiene que "no se ha avanzado lo suficiente en la integración regional".

-Usted propone escribir el segundo tomo del kirchnerismo. ¿Cuál es el eje?

-El trabajo. Hay que consolidar, porque ésa tiene que seguir siendo la prioridad. Y hay que profundizar, porque queremos que todo el trabajo sea decente y hoy tenemos un tercio de los trabajadores sin derechos, sin protección social.

-¿Además propone una reforma tributaria?

-Sí, tenemos un sistema impositivo con capacidad recaudatoria, pero estructuralmente regresivo. Es difícil justificar que sigamos teniendo la tablita de Machinea y ningún impuesto a las tenencias financieras.

-¿Y en política exterior?

-Hay que mantener dos o tres principios básicos: la defensa del multilateralismo y del derecho internacional. Y hay que apostar a una mayor integración regional.

-¿Se ha avanzado lo suficiente en la integración regional?

-No, no se ha avanzado lo suficiente. A partir de la crisis de 2008 y 2009, se ha perdido el impulso que llevó a la conformación de la Unasur, lo mismo que los avances en el Mercosur. Cuando baja el crecimiento económico, los países se ponen más cautelosos y es más difícil avanzar.

-¿Cómo evalúa las tensiones comerciales con Brasil?

-Se dan en ese marco. El esfuerzo por superar esas tensiones tiene que ser una de las prioridades. No sé si fue la mejor idea haber separado las negociaciones económicas internacionales de la Cancillería [y haberlas pasado a Economía].

-Usted fue escéptico respecto del tratado con Irán.

-[Baja la voz] Trato de pronunciarme poco sobre la política exterior del gobierno del que fui ministro, pero siempre pensé que era difícil que el acuerdo fuera provechoso para la Argentina y el tiempo lo está demostrando.

-¿Cómo evalúa este último tramo del gobierno de Cristina Kirchner?

-[Pausa]. Es un gobierno que ha hecho cosas importantes. Quizá la más importante sea la nacionalización de YPF.

-Dijo que la inflación está en un nivel "más alto de lo conveniente".

-Sí. Tiene que ver con muchas cosas: con prácticas nuestras, con el sistema financiero, con una estructura económica muy concentrada. Pero es conveniente bajar la inflación. El tema es que el Gobierno quiere hacerlo sin producir un shock recesivo que afecte a los trabajadores. Hay muchas políticas activas para eso. No se ha crecido, pero se ha logrado que la pérdida de empleo sea mucho menor que en 2009.

-Los últimos días estuvieron marcados por denuncias de corrupción.

-En estos años se eliminaron fuentes de corrupción institucional, como las concesiones de los 90. Pero nos debemos mecanismos de transparencia que sean más eficaces. Los episodios con Bonadio son sorprendentes.

-¿Qué le sorprende?

-La sobreactuación política sobre la falta de presentación de un balance. Me sorprende que un juez acusado de ser un juez de la servilleta hace 20 años siga en la justicia federal.

-Hasta ahora el Gobierno había impedido su remoción, al igual que la de otros jueces, como Oyarbide.

-Sí, hay temas pendientes. No se ha logrado un espacio para trabajar en una mayor eficacia de la Justicia. La reforma del Código Procesal es un paso positivo, lo mismo que el Código Civil, aunque tengo una serie de observaciones.

-¿Como la posibilidad de expulsar a los extranjeros?

-Sí, hay que tener mucho cuidado en no estigmatizar a los extranjeros y en cómo se va a aplicar una cosa que puede violar derechos.

-¿Cómo le cae el discurso mano dura de Sergio Berni?

-No personalizo los debates. Frente al crecimiento de la inseguridad cada tanto surge la demagogia punitiva, la idea de que hay que aumentar las penas y que nadie salga de la cárcel. Pero es lo que hemos hecho en los últimos 15 años y no ha servido. El problema es más complejo. Basta ver el nivel de corrupción en que está inmersa la mayoría de las fuerzas de seguridad, en especial las provinciales. Tenemos la tarea pendiente de tener fuerzas de seguridad de calidad, bien entrenadas, bajo conducción civil y que terminen con la violencia institucional.

-No es parecido a lo que sostiene Scioli.

-Dentro del Frente para la Victoria no es todo lo mismo.

-¿Qué lo distingue de Scioli?

-Me distingo de todos, si no, no sería candidato. Tengo una larga militancia política en el peronismo, con un consecuente compromiso con los sectores más humildes.

-Algunos dicen que Scioli ya es el candidato del oficialismo.

-No, no está definido. Falta mucho.

-Si Scioli ganara las PASO, ¿sería su candidato?

-Yo voy a ser el candidato de Scioli, porque le vamos a ganar.

-Si ganara Scioli, ¿estaría garantizada la continuidad?

-La garantía de continuidad de los proyectos es el propio pueblo.

-¿Hay que descartar que usted sea candidato a jefe de gobierno?

-No voy a ser candidato a jefe de gobierno. Sin dudas.


(La Nota digital)

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